19.7.05

X

No me extraña ya.
Lo veo en sus ojos iracundos que reflejan un mar tormentoso,lo siento en el espacio en que no existimos con la nada.
Bebió del veneno de la felicidad, y su corazón late en aquel pecho sin mi mano posada en él.
Las ambulancias suenan en lontananza, cual despedida y fusilamiento de un erotismo vacío y fúnebre. Erotismo de madrugadas robotizadas y oxigenadas.
Cual poesía dinamitada,arrojé mis tristezas en un mar de sollozos, que regresan en olas de recuerdos.
Me revuelco en una arena melancólica que sabe a angustia. Quiero ahogarme en ese mar inexistente del amor entre los dos.
Mis piernas se rompieron y me arrastro tras él. Sigo el sendero que me dejan marcadas sus huellas en los labios, pero siento que giro mientras las paredes se abren y todo es brillante como los clavos en mis brazos.

¡Deja de pensarme! ¡No me mantengas con vida!

Tintero Lleno (Pensamiento Vacío)

Recién despierta de su catatonia, no ha hecho más que lanzar alaridos amarillos por toda la celda, de algun recuerdo robado de entre los muertos de su atrofio.
Carente de cuerpo, inerte y despierto... errando entre sus sábanas aquel beso que nunca percibió, límpido y tibio... Frío y tormentoso.
Invisibles, pero no inexistentes, las fotografías de su vocabulario se dispersan inocuas y melancólicas debajo del manto turquesa de sus ojos. La lluvia ácida abate sus alas de alambre, las oxida la insolencia decapitada.
"Quieren mi sangre, la quieren toda" repite con el viento frío que teje la hilandera, bajo los rubios ojos del cielo impetuoso.
Todos danzan al compaz del corazon de la tierra, todos existen por automatismo. No hay ya calor en los cuerpos desde que fueron tomados por los androides, ya no hay en quién confiar.
Aun siento sus ojos dentro del agua, aun tiemblan sus manos con la música, aun creo en ella, aun huelo la filosofía entre sus dedos.

A mi perro (Y sus siete años perrunos)

Aunque tus labios sean negros.
Aunque tu hocico apeste.
Aunque tus ojos sean pelotas,
Y tu nariz un húmedo exhalar

Aunque no me conozcas y me ladres.
Aunque me lamas y me asquees.
Aunque pise tus gracias a cada rato,
Y si te grito te ofendes.

Porque no me entiendes,
Pero me comprendes.
Porque tienes una pata izquierda muy bonita,
Y un oido demasiado torpe.

Porque tu piel se ha puesto enfermita.
Porque quieres aprender mi lengua.
Porque no sabes leerme,
Pero lo intentas.

Mareo Subcutáneo (Sea lo que eso sea)

Consecuente resurreción
de lo absurda que soy y he sido.
De entre las batallas sin pena ni gloria
hemos salido.

Robots en medio de una persecución
hacia la nada
que corre al infinito.

Deformes son mis huellas
en una arena que no es de un mundo
ni un idilio
Rosas las mandibulas que carcomen
ilusiones y eufemismos.

estrecha apertura de mi mente,
no deja que mi nombre me lo diga.
Arcanos escondidos en el liguero rojo
de una puta, de mi amiga.

Fosas nasales y polvo blanco
Sexo facil y gratuito
Mansedumbre enfermiza
Sodomia sin estilo

Risas sarcasticamente perfectas
Tristezas perfectamente sarcásticas
He revuelto el mundo...
Y se ha impregnado en mi cabeza

Lucha Absurda

Fuiste parido entre gritos y dolor. Algo desde el principio se encuentra mal.
Dejaste de buscar la salvación en el momento en que te diste cuenta que ésta nunca llegaría.
Los cadáveres siempre han hecho ruido, pero hoy las sombras te lo confesaron al unisono de una petición sanguinaria y autodestructiva. Los golpes contra la pared solo matan poco a poco tu vehemencia.
Estás exactamente en el punto en donde decidiste rendirte hace años, sabes que existes por tus cualidades físicas. Pero sientes por automatismo, siguiendo complejas secuencias dentro de tu razón.
Fuerzas acabadas en una lucha tan absurda como la misma fuerza, no hay ganadores, todos pierden en el juego tan criminalmente planeado.
Sobredosis de ira y decepción, confusión cerbral detras de aquel vidrio empañado.
No sabes a donde ir, porque todas estas ligas te mantienen atado, estático. Solo eres una caricatura de lo que fuiste.
Voy a morir por un rato, para ver si se acaba la rabia del mundo, para que deje de marearme en su agitado girar, para que no me conmueva su lenta agonía.
No quiero más miel de otros labios.
Quiero tu hiel,
mi diablo.
Saborearte eternamente,
morir como he vivido...
pecando.
El acero caliente
de tu espada punzante
me quiero clavar.
Penetra mi cuerpo...
Penétrame

Adquiriendo adornos (Hágalo usted mismo)

Han de abrir mi cabeza...
lo oí de los médicos dentro de las paredes...

-No podemos dejarla continuar
Decía aquel anciano de los dedos largos mientras escupía su rúbrica en un papel laserado por el pincel ignorante.

No dejo de pensar en aquel feliz día, las voces huirán y se esparcirán en un universo, mal que bien, expandido y contraido por dolores de parto.

Tanta actividad en mi cabeza me deja en un estado vomitivo... aunque todos culpan a los sedantes, sé que juegan con mi cerebro mientras se retuercen entre sus propios parásitos.
- Tus alucionaciones no son reales
- Si tienen nombre tienen que serlo, si puedo tocarlo... ¿Me está diciendo que mis manos no son ciertas?

si yo pudiera ver el mundo con todos esos ojos tal vez me daría un tiro o colgaría mi cuello en alguna cuerda roida.
Si les compro toda su poesía barata, y callo a quien grita en mis odios. Si dejo que el ocaso me lleve en su exhalar, en sus ojos ya perdidos. Si dejo que me arrastre y me diga ke no existo, tal vez sea una forma de morir en lo ya escrito.

Si se encuentra usted taladrando mi cabeza, le pido de favor que evite salpicarme. Ya no se si lloro agua o sangre.
Caí en el subconsciente de una mente vacía, en las afueras de una pira interna que ya no ardía. Tome mis voces y las llevé en un pequeño frasquito con alcohol. ¡Que bello adorno he adquirido!

Maniacodepresión

He visto al pobre payaso,
llorando lagrimas de miel.
Su sonrisa se ata a mi vista,
le beso los ojos,
le beso la cien...

Contamos mil veces
quien sabe por que.
bailamos abrazados,
su piel con mi piel
añoranza y melancolia

Se ha burlado
y arde en llamas
desplegando sus matices a la luz,
niños corren,
¡se ha soltado el pandemonio!
Pobre duende sin temor.

Mi atencion no perece,
crece con el ardor de ese soberbio andar,
la pista se disuelve
y me muestra su pesar

Pobre ser,
Pobre nadie,
Pobre materia fecal

Ya no arde,
Ya no existe,
Ya no se si fue verdad

Efecto Soledad (1 cada 8 horas)

Me estoy ahogando en bilis negra, la he tomado, deglutido, saboreado. He probado su sutileza y me ha invadido su efecto. Momento obscuro de la luz recién asesinada, me sofocas, oprimes mi pecho acongojado.
No me hierve la sangre porque te fumo, no me sobrecoge la apatía si me faltas, no me sabe la vida si te largas.
A negro, a eso sabes, a obscuridad incandescente que lucha por no serlo, como si el sol se sostuviera con un hilo de plata en el zenit, como si su alma estuviese atada esta triste tierra.
Yo no digo más de lo que sé, de lo que el rojo me ha inspirado. Gritamos y gritamos, pero nuestras voces volaron y sus alas arden en el fragor de un deseo erotómano.
Sonidos, lascivia, odio, tiranía... País desolado, sistema deperesivo, gobierno subjetivo.
En el cielo los ojos nos observan, han muerto victimas de su propio martirio.
¡Bájenme de la cruz! Los clavos me dan comezon
¡Bájenme de la cruz que tengo ganas de llorar!
Me reí tanto de mi desgracia que me llenó el asco de lamer sus heridas cóncavas e infectadas. Asesinemos nuestra ideología, desangrémosla en esta copa, bébete mi sangre, bébete mi sopa.
Cielo divino, si la mar te tragó, no me grites desde dentro.

Consecuencias

Inmaterial, la oportunidad se desvance entre nuestras alegrias, escurriendose por sus labios rabiosos. Misoginia que se desgaja secuela de un maremoto por necesidad.
La soledad de hoy es tan parecida a la que ha de venir mañana que me pierdo en el tiempo de una elocuencia mal lograda.
Mátame soledad, al primer ósculo de ese sol lastimero contra tu piel. Que nada quede permanente en esta tierra, que la virgen pisotee nuestras cabezas.
Mi voluntad roida mastica con descaro una vida que respira a cuentagotas. Sombras yugulares que se mueven en la pared nocturna, cinismo de rebeldia, augurio de insatisfacción.
Me lleno de pensamientos anoréxicos, le vomito en los ojos a mi padre.
-¿Ya tomaste tu dosis de veneno?
-Creo que me excedí.