20.2.07

Autoerotismo

... Y cuenta la historia, que cada vez que quiere hacerte el amor, parar de mentir y hacerte feliz; besa ese montón de almohadas a un lado de su cama y dice tu nombre.
Pretende entonces, a mordidas, distraerte y, sin que lo notes, dejarte debajo... Dominado.
Quitarse las ropas/inseguridades se convierte, para estas horas, en un arte que no necesita más técnica que la improvisación desmezurada.
¿Moverse? ¿Cuándo toda ella es ya un temblor? ¿Para qué? Pudiendo recorrer su vientre con la yema de los dedos.¿Dejar de ser un expectador perdido en los laberintos de su ombligo? ¿Abandonar el impulso tactil de sus costillas?

-Podría perder dieZmil virginidades aquí mismo.- Ella miente, sólo habla para disimular el susurro que tus manos soplan en sus pezones tibios.
"Sigue. Sigue. Sigue" No sabes quién grita más fuerte ¿Su boca? ¿Tu subconciente? Es sólo la sincronía de ambos en el gemido ilustrado... Único idioma decente de todo placer inmoral.

Todo es un juego de perspectivas y postales: Sus ojos cerrados, crucificados al placer. Sus pechos, volcanes contenidos a punto de explotar. Su entrepierna, orquesta cadenciosa de humedades. Y el arco de su espalda que tus uñas rasgan sin piedad.
Tu nombre (inevitable e ilegal) llena ya la habitación, y entre sus piernas se entreteje un cosquilleo.
Se desploma entonces sobre tí, sus pechos y tu piel sudorosa que los baña, sus cabellos y tu cuello en que se atan; su respiración que encuentra curiosidad en tus oidos que se empañan.
Unos dedos recorren un rostro para perderse en el hambriento cinismo de tu boca. Antes de estallar, escuchas tu nombre por última vez.
Gritos... Sudor... Silencio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como ya lo dije es algo erotico y de muy buen gusto, que deseos te habran llevado a escribirlo... no lo se pero en definitiva me encanto

atte
Vahn

Sofía Virgilio dijo...

Y luego cuando lees la parte esa de "Sigue. Sigue. Sigue". Yo diría que sentí a alguien de cabellos recién lavados, sin ropa y arriba de mí, recitándolo/gritando: "Sigue. Sigue. Sigue". Ahmm... "podríamos perder dieZmil virginidades aquí mismo"