Yo soñé la metáfora de tu muerte. Y fue dulce.
No hubo sino un silencio, muy parecido al llanto, que rodeaba tu cuerpo inerte.
Entonces, la vida representaba el magnifico día que cabía en la palma de la mano, cubriéndola por completo con sus claroscuros; y el amor se deshojó a la mínima insinuación de viento.
(Mis manos suicidas desearon ser las tuyas, y mis pupilas colocarse en tus cuencas vacías)
A todos los qe están, a los qe partieron, a los qe partirán, y en especial a los qe nunca llegaron
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